» Contáctenos   » Únase a nosotros   » Acerca de    » Inicio
 
 






Serra Soluciones...

Soluciones eBusiness... Serra Soluciones...

El cáncer de cuello uterino
El cáncer de cuello uterino mata a 33.000 mujeres al año en las Américas

 “Hacia la Prevención y Control Integrados del Cáncer Cérvico-Uterino” fue el nombre de la reunión efectuada en Distrito Federal, México, el 12 y 13 de mayo, donde se dieron  cita   investigadores  y  expertos quienes informan que mejoras en detección y tratamiento, junto con vacunas más accesibles, pueden evitar que las muertes por cáncer de cuello uterino se multipliquen por dos en Latinoamérica y el Caribe

 

Comentaron que en Latinoamérica y el Caribe, 33.000 mujeres mueren cada año por cáncer de cuello uterino, una enfermedad prevenible causada por un virus que infecta al 20 por ciento de los hombres y mujeres de esta región del mundo, y hasta a un 30 por ciento de las mujeres más jóvenes, según un nuevo estudio. Hoy en día existen alternativas nuevas y revolucionarias para mejorar programas de detección y tratamiento, así como vacunas más accesibles para niñas y mujeres jóvenes. Estas alternativas pueden reducir el número actual de muertes y evitar que esta cifra aumente a 70.000 muertes en las próximas dos décadas, según un estudio que analiza el impacto del virus del papiloma humano (VPH) en Latinoamérica y el Caribe.

 

En México, la mortalidad por cáncer cérvico uterino disminuyó 25% en los últimos seis años, sin embargo, continúa como un problema de salud pública, debido a que cada día se diagnostican 19 casos de cáncer invasor, es decir, seis mil 900 al año, y mueren más de cuatro mil mujeres anualmente por esta causa. Así lo dio a conocer el Secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, al inaugurar la reunión, quien afirmó que ante esta situación, en México se refuerza el Programa de Prevención y Atención de esta enfermedad, con acciones en la población con mayor rezago social y en salud, a través de la ampliación de la cobertura y la calidad de la atención.

.

En la reunión, auspiciada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y ante representantes de 28 países del Continente Americano, se hizo referencia a un estudio publicado por investigadores mexicanos en 2003, que, reveló que, en México entre 1990 y 2000, el cáncer de cuello uterino mató en promedio a una mujer cada dos horas.

 

"El cáncer de cuello uterino está asociado con la pobreza. Sabemos que el 80 por ciento de las mujeres que mueren de cáncer de cuello uterino proviene de países pobres, donde no hay acceso a los servicios de detección y tratamiento de calidad, que son necesarios para evitar que las lesiones precancerosas causadas por el VPH devengan en cáncer de cuello uterino. Éste es el caso en la mayoría de los países de Latinoamérica y el Caribe," dijo Jon Andrus, asesor técnico de la unidad de inmunización de la OPS. "La gran tragedia es que el cáncer de cuello uterino es prevenible si mejoramos el acceso a detección y tratamiento y fomentamos la introducción de vacunas contra el VPH cuando sean accesibles. Si actuamos ahora, juntos, podremos mejorar esta situación".

Las dos vacunas contra el VPH disponibles en la actualidad son prácticamente 100 por ciento efectivas para evitar el contagio de las dos cepas del VPH que causan la mayoría de los casos de cáncer de cuello de útero. Sin embargo, no son vacunas terapéuticas, puesto que no se pueden usar para tratar infecciones ya existentes y por lo tanto no remplazan los programas de detección y tratamiento.

 

El análisis del VPH y del cáncer de cuello uterino que se evalúa en México incluye nuevos datos sobre los efectos potenciales de la vacunación contra el VPH en seis países: Argentina, Perú, Chile, México, Brasil y Colombia. El estudio revela que, si la vacuna fuese administrada al 70 por ciento de cada grupo o "cohorte de nacimiento" de niñas de 12 años a lo largo de 10 años seguidos, la inmunización contra el VPH evitaría que medio millón de las niñas vacunadas murieran de cáncer de cuello uterino en edades adultas.

 

Mientras tenemos mayor disponibilidad de la vacuna, hay que reforzar los Programas de Detección con el papanicolau y el control de las lesiones precursoras.

 

Dr. Francisco Javier Muro Dávila